miércoles, 12 de marzo de 2014

¿Para qué sirven las coyunturas?

Por lo general, el ser humano aprende "a los golpes" como popularmente se dice, nos acostumbramos a valorar lo que tenemos cuando estamos en momentos donde lo podemos perder, son condiciones inherentes al ser humano. Un ejemplo claro de esto se da en las relaciones de parejas, cuando se rompe un vínculo, empezamos a valorar y a darnos golpes de pecho. Trasladando esta situación al ámbito político-económico-social, cuando se avecina la pérdida de lo labrado empezamos a valorar lo obtenido, quizás en esta instancia se debe tener una madurez especial para evitar el desperdicio de lo alcanzado. 

La historia política venezolana ha estado enmarcada por una especie de arrepentimiento constante, desde la ignorada idea de Bolívar sobre una emancipación conjunta de los pueblos americanos hemos estado sumidos en un mundo de lamentos. Dónde mas se acentuó esta situación fue cuando se tuvo la oportunidad de construir un país digno, soberano y sumamente avanzado luego de lo que fue la dictadura del General Marcos Perez Jimenez, que desperdicio hicieron aquellos que traicionaron las voluntades democráticas del pueblo. Se aprovecho una coyuntura para instaurar una dictadura disfrazada de democracia, las cúpulas mandaron y al pueblo olvidaron, no obviando el detalle de la brutal masacre que se le hacía a la izquierda. Este fue el último aviso, esta situación política sirvió para formar a ese gigante social llamado pueblo, unificarse para luego hacerse notar, su expresión se dio en el año 89 en el llamado "caracazo". Durante estas dificultades, se forjó un movimiento Bolivariano destinado a cambiar el rumbo histórico del país, apareciendo Hugo Chávez, el líder eterno del pueblo venezolano. Se dio una unificación de masas dirigida y liderada.

Este recuento histórico (muy por encima), nos sirve para refrescar un poco y conectar el contenido de este escrito como una primera respuesta a la interrogante que se plantea en el título. 

Ya en tiempos actuales hemos sabido afrontar de manera mas concreta e inteligente posible todas esas situaciones adversas que hemos vivido en la nueva era democrática que vive el país. La re-fundación de la república comenzó a desencadenar un sinfín de acontecimientos negativos originados por aquellos que nunca han querido aceptar la idea bolivariana en el país. La primera de ellas comenzó en el año 2002, se planteó la salida de un gobierno democrático a través de un plan bien orquestado por la derecha venezolana y apoyada por las transnacionales imperialistas, entre muertes y heridos nos hicieron vivir por 1 día el feroz recuerdo de lo que significaría volver a vivir bajo las riendas de un gobierno de derecha. Aquella unificación popular que se construyó en los años 60, 70, 80 y 90 se manifestó una vez más esta vez consciente y plenamente direccionada por las masas populares quienes habían aprendido a forjar su propio destino.

Ese fortalecimiento voraz que sufrió el pueblo venezolano se volvió a manifestar en el año 2003-2004, entre planes de saboteo petrolero y referéndum revocatorio, se consolidó de una vez por todas este movimiento bolivariano, haciendo prever el carácter irreversible que tiene esta revolución. Han sido problemáticas necesarias para entender los contextos históricos que vivimos cotidianamente, basada en una ideología que se formo durante muchos años y que permitió la formación de un liderazgo colectivo que nunca antes se había visto en el mundo. 

Progresivamente y variando los ataques, el pueblo venezolano ha superado todas y cada una de las batallas enfrentadas, una de las más agudas siendo la muerte de nuestro líder y Comandante Supremo, pudiendo revertir todos aquellos sentimientos y sensibilidades en una lucha diaria por materializar su legado, su idea socialista.

Ahora bien, ¿Para qué sirve esta coyuntura? Esta tiene un carácter particular y por ende debe ser enfrentada con mucha inteligencia. Está coyuntura nos debe llevar principalmente y en primer plano a profundizar la revolución en Venezuela, entender una vez por todas que este es el camino ideal, construir el socialismo del siglo XXI esta vez haciendo realidad esa idea de Chávez. En segundo lugar, debe llevarnos a la re-unificación social que había estado dispersas por motivos ya conocidos, entender que internamente la pluralidad de visiones es válida, más sin embargo, debemos apuntar todos a una misma dirección, basada fundamentalmente en la  cívico-militar con la que hoy contamos. Por último, la más importante que es el cerrar filas con la revolución bolivariana, nos deben servir todos estos acontecimientos para "restearnos" con el legado de Chávez, sin admitir los guabineos. Son momentos donde se está o no se está, por ende esto nos debe dar a entender la importancia de estar íntimamente ligados a la idea y legado del Comandante.

Esta reflexión humilde que hago es por una razón conjunta, la compartimos todos los que pertenecemos al chavismo y es la necesidad de estar una vez más, unidos y pensando ya de una vez por todas en los pasos que debemos dar una vez superada esta problemática generada por una derecha sedienta de poder, manifestando así el apoyo incondicional e irrevocable a nuestro Presidente Nicolás Maduro . No dejemos morir este aprendizaje útil que nos dejarán estos acontecimientos y tomemos esto como una experiencia para seguir avanzando en pro del socialismo.

¡UNIDAD, LUCHA, BATALLA Y VICTORIA! 

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