sábado, 8 de marzo de 2014

País ficticio.

Me parece curioso pero a la vez asqueante como se ha cubierto la situación en Venezuela, las versiones lanzadas al extranjero, la matriz manejada por un sector del país y la particular manera de asumir verdades simples especulaciones sobre sucesos que se manifiestan en un país ficticio, en la imaginación de algunos. Las realidades se han ido manifestando en la palestra pública y sin ningún tipo de esfuerzo y con una sutileza han ido tumbando cada una de las matrices de opinión puestas en público con respecto a los sucesos que se han venido dando desde el 12 de Febrero.

Recuerdo una frase escuchada en la calle, una persona con una sabiduría impresionante comentó: "Mi verdad es la única que vale". Espectacular definición técnica sobre el manejo de información en el país en la actualidad. Los medios de derecha (con sus claros objetivos conspirativos) asumen que su verdad es la única que vale, así como todos aquellos que narran la feroz "represión" a través de redes sociales sin ningún tipo de veracidad en la información que suministran y evidentemente por último mas no menos importante, la plataforma internacional que se ha encargado de mantener un guión imaginario al mejor estilo de Disney.

La única verdad es que Venezuela ha sido objeto (una vez más) de la manipulación mediática mas grotesca en los últimos años, salvando las distancias con otros casos particulares. La única verdad es que se ha manejado un manto de mentira sobre los hechos violentos llevados a cabo por el fascismo venezolanos.

La conveniencia mediática para manejar la información sobre una falsa situación de inestabilidad política (que vende mucho en el exterior) ha servido incluso para que gente que no conoce Venezuela rece por nosotros (bienvenidas sean esas falsas oraciones) y aún más grave, que se generen las típicas situaciones que ponen a babear al capitalismo, cada vez que tienen la oportunidad de invadir, colonizar y destruir países soberanos con sus innumerables riquezas.

Nadie se salva, manipulan declaraciones, manipulan fotos, manipulan hechos e incluso llegan al punto de inventarse muertes SIN SIQUIERA lamentar los decesos originados por sus ambiciones y sus planes perfectamente ideados. El país ficticio, el país que se esta cayendo por la violencia, donde enfocan la mayoría del pueblo en municipios con inmensas concentraciones de grupos opositores enfermos por la xenofobia y el odio hacia el humilde, claro estas noticias no venden, mejor seguir proyectando las "verdades" del país ficticio.

Por último, hay que elevar la voz de felicitación a nuestros medios que han dado la batalla por mostrar la verdad, a pesar de los innumerables errores motivados por las circunstancias la labor ha sido titánica por desmontar cada una de esas matrices y más importante aún, un saludo a esa claridad política e ideológica del pueblo venezolano quien asume la realidad del país, el engaño no funcionara ni cambiará la convicción plena de nuestro pueblo.

Cerramos con una importante frase de nuestro Comandante Chávez y que todos debemos asumir: "A mi no me importa lo que diga la prensa sobre mí, sobre mi país. A mi me importa que la verdad la sepa el pueblo y que estén siempre informados sobre lo que sucede aquí" 


¡UNIDAD, LUCHA, BATALLA Y VICTORIA!

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