Comienzo esta humilde nota mostrando (a modo de opinión personal) la preocupación que existe en mi al pensar en esa triste realidad a la cual han sumido a la disidencia. Es increíble que la oposición mas extrema haya llegado hasta este punto, su ambición de poder y el interés por tener las manos sobre nuestras riquezas los enajeno a tal punto que han empezado una peligrosa y preocupante práctica disfrazada de propuesta para hacer política en el país.
Hoy muchos nos preguntamos ¿Con quienes estamos lidiando realmente?, aquí hay que hacer una necesaria salvedad. La generalización es muy incorrecta, si bien es cierto que el objetivo es uno y en eso nadie podrá refutarla, también hay que aclarar el hecho de que no toda la oposición está sumada a esa agenda violenta y golpista pretendida por cierto sector. Aclarada esta situación, es bueno decir y afirmar que, no estamos librando una batalla en contra de una oposición productiva, estamos enfrentando una batalla ante un grupo de derecha, golpista y con modo operandi paramilitar, apoyados por una dirigencia que ante la inminente llegada de la justicia, se ampara bajo el argumento de "persecución política".
El financiamiento (con total seguridad) del imperio a este mínimo grupo es claro, los constantes viajes de dirigentes opositores a USA a rendir cuentas y buscar financiamiento, los nexos muy íntimos con el delincuente mayor Álvaro Uribe Velez quien tiene un archivo criminal mas que extenso, la actitud fascista de alcaldes de municipios donde la violencia se ha concentrado tiene como resultado toda estos índices de heridos y fallecidos con los que hoy se cuentan gracias a la violencia de ese sector opositor.
No olvidemos puntos importantes, el partido Voluntad Popular, sin duda alguna, tiene gran responsabilidad en la captación de estos grupos paramilitares, su dirigente principal incluso llego a proponer la política de seguridad de Uribe para su municipio, por ahí imaginen la magnitud del problema. Sectores radicales estudiantiles, bien entrenados para llevar a cabo todas estas acciones violentas. El auge que dan dirigentes de la MUD, específicamente de Maria Corina Machado y Leopoldo Lopez quienes a sabiendas de los recursos con los que contaban auparon a una minoría a destrozar el país y así muchos antecedentes y hechos concretos que han convertido al paramilitarismo en forma de hacer política.
Es sumamente grave toda esta situación, la propuesta no es generar políticas, generar debate, generar diálogo, todo en pro de la construcción de la patria, no. La propuesta es dañar el patrimonio público, cometer delitos ambientales, cegar la vida de ciudadanos venezolanos, ataque sistemático a los cuerpos de seguridad, ajusticiamiento al que es gobierno, todo para generar las condiciones para una guerra civil y una intervención extranjera.
¿Esa es la política que ustedes pretenden hacer? ¿Para eso los voto el pueblo? ¿Les importara los daños ocasionados? ¿Se harán responsable por lo originado? ¿Pagarán por los delitos cometidos? ¿ Se deslindarán del paramilitarismo que ellos instalaron en Venezuela? Todos conocemos las respuestas, aunque no está de mas hacer un ejercicio de reflexión. Es determinante alertar a nuestro pueblo, suma precaución y disciplina ante esta grave y peligrosa situación. Aquel sector opositor que quiera involucrarse en el diálogo bienvenido, pero ante esta práctica es imperante que el Estado actúe y elimine dentro del marco constitucional tanto a los autores materiales como a los intelectuales de esta práxis tan peligrosa.
UNIDAD, LUCHA, BATALLA Y VICTORIA.