Se dio inicio, hace pocos días, a un nuevo proceso de diálogo entre el Gobierno Bolivariano y la oposición.
Así es. Esa misma oposición que durante 15 años, ha dinamitado y entorpecido el proceso de cambio que inició el Presidente Hugo Chávez. Todo esto, bajo una intensa guerra mediática y una constante propaganda anticomunista, concebida desde una profunda ignorancia, pero que ha sabido cumplir su tarea de alienar, no solo a sectores de la llamada clase media, sino también, y lo cual es bastante preocupante, a una buena parte de la clase obrera.
Dicho esto, para muchos de nosotros, es imposible pensar que estos mismos factores desestabilizadores que se disfrazan de demócratas, puedan ofrecer algo que sea de interés para el movimiento popular revolucionario.
Les conocemos. Sabemos cuáles son sus verdaderas intenciones. Lo podemos notar en el marco de las guarimbas que apoyan y financian tras bastidores, pero que dicen condenar frente a la benevolencia de una cámara de televisión.
Ahora, la pregunta que realmente debe hacerse, es: ¿Diálogo con quién?
Se escucha muy bonito eso de una sola Venezuela, donde no haya divisiones y que todos seamos hermanos, mientras el brazo armado de la burguesía, como definió el camarada Jorge Dimitrov al fascismo, se infiltra poco a poco en sectores populares, ataca a diestra y siniestra a quien se oponga a su ola de violencia, siendo agredidos hasta opositores de sectores menos radicalizados. Amenazas a los "sapos" chavistas, una clara persecución a quien apoye el proceso revolucionario, y como no, la muerte de más de 40 venezolanos desde el inicio de "La Salida" que promovieron representantes de la derecha más reaccionaria, como Leopoldo López, o la ex diputada María Machado.
Ante todo esto, la mayor inquietud reside en que la respuesta del Gobierno no puede mantenerse enfrascada en un estéril diálogo, frente a una facción opositora que solo busca concesiones que NO deben realizarse.
Está bien, que exista ese parapeto, pero también que se busque el diálogo con la base del pueblo organizado.
Que en las mesas de paz se toquen todos los temas correspondientes al acontecer y desarrollo nacional, con representantes del pueblo organizado. Que se debata, dialogue, solo por dar un ejemplo, con el campesinado y no solo con la alta cúpula empresarial, en cuanto al sector agrario.
Que se demuestre hoy, más que nunca, la unión del Gobierno Bolivariano con su base, en defensa del legado del Comandante Hugo Chávez, y de una vez por todas, profundizar el proceso de cambio que nos lleve hacia el Socialismo. Ese bello proyecto por el cual, por décadas, fueron torturados, asesinados y desaparecidos,muchos camaradas que se opusieron a la dictadura del Capital y a los pactos que solo lograron desfalcar al país y a su soberanía.
¡Unidad y movilización popular para derrotar al fascismo!
¡Hasta la victoria siempre, camaradas!